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P. Jim Greene: el gran privilegio de ser parte de Solidarity with South Sudan

Por invitación de la Conferencia de Obispos Católicos del Sudán en 2006, una delegación de la UISG y la USG visitaron el país y pudieron observar las urgentes necesidades de Sudán del Sur. En respuesta a estas necesidades, se fundó Solidarity with South Sudan en 2008 por las dos Uniones de Superiores Generales, representando un nuevo y especial paradigma de voida religiosa: más de 200 congregaciones de todas partes del mundo, colaborando y trabajando juntas.

El P. Jim Greene MAfr es ahora el Director Ejecutivo del proyecto Solidarity with South Sudan. Responde amablemente a nuestras preguntas y nos ofrece su testimonio personal sobre la realidad del país y las necesidades actuales del proyecto.

¿Podría decirnos algo, por favor, de la realidad actual de Sudán del Sur?

El año 2020 ha sido un año difícil para todos, pero ha sido especialmente difícil en el Sudán del Sur, ya que el país lucha por hacer frente a la realidad del COVID 19, con un sistema sanitario que es, en el mejor de los casos, básico y se encuentra sobrecargado. Aunque las estadísticas oficiales afirman que el virus apenas está presente en el país, en realidad nadie sabe el verdadero alcance de su propagación, con las pocas pruebas que tenemos.

Junto con este malestar en torno al COVID 19 hay una fragilidad política y económica enorme. Con el cierre forzoso de los negocios y el comercio, la gente común tiene grandes dificultades para encontrar su “pan de cada día” para ellos y sus familias. Hay un retorno a una política del riesgo calculado por parte de los diferentes partidos en el gobierno de unidad.

El resultado es una cierta decepción y frustración para muchos por la falta de capacidad del gobierno para dar al país seguridad, servicios básicos y justicia. La gente está tomando la ley, el orden y la seguridad en sus manos, con un retorno a la violencia interétnica en muchas partes. Afortunadamente, Solidarity with South Sudan ha escapado hasta ahora a los peores aspectos de esta situación.

Desde 2008Solidarity with South Sudan ha participado activamente en ese país. ¿Cuántos religiosos están ahora presentes sobre el terreno?

Actualmente, somos 20 religiosos y un laico trabajando en el país con Solidarity with South Sudan en cuatro proyectos y en la administración central: 6 hombres y 14 mujeres, provenientes de 14 congregaciones religiosas diferentes. Esto es parte de la mezcla “mágica” de Solidarity, agrupando a quienes vienen de todos los continentes, con diferentes antecedentes espirituales, diferentes especializaciones, y viviendo juntos en comunidades religiosas de hombres y mujeres.

Presente en Sudán del Sur desde 2008, Solidarity desarrolla su misión preparando enfermeras, comadronas, profesores, agricultores o agentes pastorales. Atendemos a personas de todas las diócesis del país, así como de las montañas Nuba y Abyei. Sabemos que al preparar a esas personas las estamos ayudando no sólo a ellas sino a muchas otras que se beneficiarán de sus servicios. Estamos ayudando a preparar profesionales en este Estado africano nuevo. Procuramos ofrecer una educación técnica de calidad, pero también queremos inculcarles los valores de mutua tolerancia, respeto y reconciliación. Nuestros esfuerzos han sido muy valorados por los ministerios del Gobierno, los hospitales, las escuelas y los líderes de la Iglesia.

20 religiosos y un miembro laico … de 14 congregaciones religiosas diferentes. Esta mezcla de diferentes formaciones espirituales, junto con habilidades individuales y especializaciones podría llamarse una especie de “magia”.

Por favor, ¿podría compartir con nosotros, su experiencia personal como miembro de este proyecto profético?

Personalmente, me uní a Solidarity a principios de 2019, y he tenido la suerte de visitar todos nuestros proyectos muchas veces. Una de mis actividades favoritas es ¡asistir a las ceremonias de graduación! No sólo son unas ocasiones felices, sino que uno se da cuenta del camino que hacen los jóvenes de Sudán del Sur. Nos encontramos con jóvenes que, a pesar de todas las dificultades culturales, han recibido una formación intensiva para convertirse en profesores y enfermeros. Algunas de las mujeres son esposas y madres y ahora están deseando volver a casa para ver a sus maridos e hijos por primera vez, después de 2 o 3 años, con un certificado aprobado por el gobierno en sus manos. Esto dice mucho sobre la contribución que Solidaridad está haciendo a esas personas y a sus comunidades, y el valor que los jóvenes sudaneses del Sur le dan a la educación. Ser capaz de ayudar a la gente a hacer esto es un gran privilegio.

Recientemente, uno de nuestros miembros visitó un puesto de misión diocesana muy remoto cerca de la frontera etíope, donde hay una pequeña clínica médica. La única enfermera empleada allí se había graduado cuatro años antes en nuestro centro de formación. Habló de su felicidad por estar en un lugar remoto y poder ayudar a la gente a mejorar su vida. En la semana anterior, había asistido a una mujer con un parto difícil que de otra manera podría haber terminado trágicamente. Historias como éstas nos ayudan a ver que si bien la formación técnica es importante, es igualmente vital impartir valores de servicio y atención a los demás.
Esto constituye el elemento fundamental de la misión de Solidarity.

Seguimos pidiendo más fondos ,ya que nuestro presupuesto no basta.

Sin embargo, nuestro mayor reto está en el área del personal.

Recientemente envió un llamamiento urgente a todos los Consejos Generales en nombre de la Junta de Solidarity with South Sudan. En este momento ¿cuáles son los desafíos más importantes para este proyecto?

La pandemia nos ha golpeado mucho este año en el frente financiero. Algunos de nuestros donantes están reenfocando sus esfuerzos en necesidades más cercanas a donde ellos viven. Esto nos ha dejado con un importante déficit de financiación. Solidarity hizo recientemente un llamamiento especial de ayuda financiera a las congregaciones religiosas y estamos muy contentos con la generosa respuesta que hemos recibido. Sin embargo, seguimos pidiendo más fondos, ya que nuestro presupuesto no basta. Con el cierre de nuestros Institutos en marzo de 2020, y ahora la reapertura prevista de los mismos, hemos incurrido en importantes costes financieros adicionales. La gran mayoría de nuestros estudiantes necesitan tomar uno o dos aviones para llegar a nuestros Institutos, debido a la inseguridad de viajar por carretera. Necesitamos responder a muchas disposiciones adicionales de salud y seguridad para ayudarles a vivir y estudiar en entornos seguros. Todo esto requiere fondos adicionales.

Sin embargo, nuestro mayor reto está en el área del personal. Actualmente nos faltan 5 o 6 personas para trabajar en varios puestos clave, ya sea como administradores, agrónomos o profesionales de la salud, formadores de maestros o formadores para la pastoral. Por primera vez en la historia de Solidarity estamos pensando en cerrar proyectos. Esto no se debe a la inseguridad, sino a que no tenemos personal para garantizar su continuidad. Somos hijos de la USG/UISG y necesitamos la ayuda de muchas congregaciones para encontrar el personal adecuado para nuestros proyectos. Se está haciendo todo lo posible para entrenar al personal local, pero eso lleva tiempo. En esta etapa de nuestro desarrollo, todavía necesitamos personal religioso comprometido y cualificado para dar forma y ayudar a que nuestros proyectos crezcan con fuerza antes de que sean entregados a otras instituciones de Iglesia.

Por favor, tomen en serio esta sentida súplica. La pandemia del COVID ha hecho que todos nos centremos en el cuidado de nuestro propio personal y en las dificultades para movernos. Que nos lleve ahora a cuidar esa otra parte de la viña del Señor, donde la tierra es fértil, pero donde se necesitan más obreros.

Si desean hacer una donación, póngase en contacto con la directora de la oficina de Solidarity with South Sudan en Roma, Claudia Nicolò: cnicolo.solidarity@gmail.com

Si desean aportar personal, por favor pónganse en contacto con P. Jim Greene: sssjuba@gmail.com

+++ +++ entrevista publicada para USG – Unión de Superiores Generales  el 22 de julio ++